El ejercicio terapéutico en la lucha contra el cáncer

¿Por qué elegir el ejercicio terapéutico durante el tratamiento contra el cáncer? ¡Aquí te lo contamos!


La evidencia acumulada respalda el potencial del ejercicio en pacientes con cáncer, mejorando la calidad de vida, la función cognitiva y disminuyendo la fatiga. Su integración con los tratamientos convencionales puede potenciar su efecto antitumoral. Investigaciones en modelos animales sugieren que el ejercicio puede remodelar el entorno del tumor al reducir la hipoxia, mejorar el flujo sanguíneo y normalizar la vascularización. Esto no solo limita la disponibilidad de nutrientes esenciales para las células cancerosas, como la glucosa, el lactato y la glutamina, sino que también facilita la entrada de células clave del sistema inmunitario en el tejido tumoral, ofreciendo nuevas esperanzas en la lucha contra el cáncer.


En nuestra clínica de fisioterapia, creemos en el poder del ejercicio como complemento vital en la lucha contra el cáncer. Sumemos salud a nuestra recuperación


  • Limita la Toxicidad a la quimioterapia y aumenta la tolerancia.
  • Reduce la fatiga relacionada con el cáncer para que puedas sentirte más enérgico y activo.
  • Aumenta el tejido muscular y los niveles de fuerza, fortaleciendo tu cuerpo para enfrentar los desafíos.
  • Mejora la composición corporal, ayudándote a sentirte más saludable y en forma.
  • Regula la respuesta inflamatoria y fortalece el sistema inmunológico, proporcionando una defensa natural contra enfermedades.
  • Aumenta la biogénesis mitocondrial.
  • Mejora la calidad de vida, permitiéndote disfrutar más plenamente de cada día.
  • Preserva y mejora la densidad mineral ósea y la microarquitectura, promoviendo la salud ósea a largo plazo.
  • Aumenta la supervivencia, brindándote una mayor oportunidad de vencer al cáncer.
  • Regula la glucosa y la resistencia a la insulina para mantener un equilibrio metabólico saludable.
  • Alivia los dolores articulares, ayudándote a moverte con mayor comodidad y libertad.

La OMS recomienda al menos 150 minutos de actividad física moderada o 75 minutos de actividad física vigorosa a la semana. ¡El ejercicio adaptado a tus necesidades y capacidades puede marcar la diferencia en tu batalla contra el cáncer! Recuerda, con la salud no se juega. ¡Ponte en marcha hacia una vida más saludable y vibrante!